Catequesis: 1er Nivel
Instrucción Catequética
Primer Nivel
Tema:
I
La Oración
Cristiana
«perseverando en la oración con un
mismo espíritu»
(Hch 1,
14).
La oración cristiana es relación personal y viva de
los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y
con el Espíritu Santo, que habita en sus corazones. (Cf. CIC 534)
Sobre las primeras comunidades cristianas de Jerusalén, el libro de los hechos de los apóstoles deja suficientemente claro la importancia de la oración, y resalta el valor de orar en comunidad, es así como expresa sobre los creyentes: “acudían asiduamente a las enseñanzas de los Apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones”
(Hch 2, 42).
Ahora para aprender
a orar debidamente es necesario saber cómo se inicia una oración:
las oraciones
cristianas están marcadas en su inicio por el signo de la cruz, que se realiza
de tres modos concretos: santiguarse, signarse y persignarse.
1.
¿Qué es santiguarse?
Es una oración haciendo la señal de
la cruz en la frente, en el pecho, en el hombro izquierdo y luego en el hombro
derecho. Diciendo: En el nombre del
Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Y luego Amén.
Nota: Hay quienes
acostumbran al final besar el dedo pulgar extendido sobre el índice formando
una cruz, como reverencia y devoción al signo de nuestra redención. Sin
embargo, por piadosa que sea, esta práctica no forma parte del acto de
santiguarse.
2.
¿Qué es signarse?
Es una oración haciendo una pequeña
cruz con el dedo pulgar en la frente, luego otra en la boca y luego otra en el
pecho. Diciendo: Por la señal de la santa
cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro.
3.
¿Qué es persignarse?
Cuando nos signamos y luego
inmediatamente nos santiguamos, entonces nos estamos persignando.
El acto de santiguarse, marca el inicio de gran parte de las
oraciones de la vida de la Iglesia, es por ello que, al iniciar la eucaristía,
el sacerdote y quienes participan de la misa realizan este gesto que marca su inicio.
Así también al participar de la lectura del evangelio los fieles y el mismo
sacerdote se signan con la señal de la cruz, otro ejemplo que encontramos
cotidiana mente es el del acto de persignarse que se realiza al iniciar el santo
rosario.
A pesar de parecer extraño, orar se aprende orando. La oración es un don de Dios, y se obtiene
orando; esto a causa del ejercicio de doblegar la propia voluntad a la de Dios
y de inclinar nuestros propios deseos a su plan de salvación y Santidad.
Las formas esenciales de
oración cristiana son:
Bendición, adoración, la oración de petición y de
intercesión, la acción de gracias y la alabanza. (Cf. CIC 550)
-
La oración de bendición: es aquélla
que se realiza pidiendo a Dios su bendición, de un modo especial, sobre alguna
cosa o circunstancia de la vida. La
forma más breve de esta oración es la expresión “Dios te bendiga”.
-
La Adoración: es lo que
hace la persona cuando se reconoce creatura de Dios y dependiente de él. Esta
actitud esta cauterizada por ser una disposición del interior de la mente y el
corazón, además de estar lógicamente acompañada de una actitud exterior que se
refleja con la postura, y el comportamiento que toman las personas cuando la
realizan.
-
La Oración de Petición tiene dos
partes:
1. la seguridad
de que mi oración es escuchada por Dios y
2. la total
renuncia de una respuesta de Dios de acuerdo a mi plan.
Por eso la
oración implica una entrega: me someto
de antemano al plan de Dios para mí. No
busco mi voluntad sino la Voluntad de Dios. Y la respuesta de Dios puede
ser: SI o NO.
-
La Intercesión consiste en
pedir en favor de otro. La intercesión debe extenderse también a los enemigos:
“Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores, para que así sean hijos de
su Padre que está en los Cielos.” (Mt 5, 44-45). El cristiano, entonces, debe
orar por todos, por los que ama y son cercanos, por los que no son tan cercanos
y aún por los enemigos (Cf. CIC 554).
-
La Acción de Gracias: Todo lo que
somos y tenemos nos viene de Dios, esta expresión de la oración, implica un
profundo reconocimiento de las bondades que nos vienen del Creador
-
La oración de alabanza: al alabar a
Dios nos unimos a la alabanza eterna que sucede en el Cielo y que cantan los
Ángeles y los Santos. Esto es lo que hacemos en la Misa cuando rezamos o
cantamos “Santo, Santo, Santo”, porque antes ha dicho el Sacerdote: “unidos a
los Ángeles y Santos del Cielo, cantamos sin cesar el himno de tu gloria”.
·
Algunas
posturas que acompañan la oración son:
-Postura de pie: ante Dios expresa
reverencia uno se pone de pie cuando entra alguien de más autoridad a un sitio.
-Manos extendidas: que indica alabanza.
-Postura sentada: indica que el cristiano
escucha y en su interior medita la Palabra de Dios.
-Postura de rodillas: Reconoce su total
dependencia de Dios, indica adoración del mismo modo que la postración
-Manos juntas: la
persona se recoge dentro de sí y se une a Dios
Actividades:
1.-Investigar
significado de cada cruz al momento de signarse y representarla a través de un
dibujo.
2.-Envia
un video corto persignándote
3.-Existe
alguna postura para realizar una oración.
4.-Cuando
se realiza una oración y como se inicia.
ORACION
Gracias, Señor, porque
podemos comunicarnos contigo
a través de la oración.
Gracias porque en cualquier
momento y en cualquier sitio
podemos hablarte y Tú nos
escuchas.
Gracias por el privilegio
que es la oración.
Gracias, Espíritu Santo,
porque eres nuestro Maestro de Oración.
Gracias porque cuando
no sabemos cómo orar,
Tú nos indicas y nos guías.
Queremos imitarte, Jesús,
en tu oración de entrega a
la Voluntad del Padre. Amen
PRIMER NIVEL
Tema:
II
La Oración
Cristiana:
El Padre
Nuestro
«Un día estaba Jesús orando en cierto lugar.
Al terminar su oración, uno de sus discípulos le dijo:
"Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus
discípulos"».
(San Lucas, 11,1)
La Oración Cristiana ejerce una
acción especial en la vida de los fieles, puesto que los une a Jesucristo, Hijo
de Dios, haciendo crecer aquella gracia que los Sacramentos ya disponen en cada
uno de los creyentes, cabe resaltar que la máxima expresión de la oración
cristiana es la Eucaristía, no menos es la oración del Padre Nuestro, y esto se
debe a un motivo especial, el mismo que llevo a la Iglesia a introducir esta
oración en la celebración de la Misa, no es resultado de la piedad y la fe, sin
despreciar el gran efecto y el increíble valor de estas. Su esplendor se debe a
que son Palabras pronunciadas por el mismo Señor Jesús.
·
Para
entender esto veamos la siguiente cita bíblica:
«Cuando recen, digan: Padre, santificado sea tu Nombre,
venga tu Reino. Danos cada día el pan que nos corresponde. Perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Y no nos dejes caer
en la tentación».
(San Lucas, 11,2-4)
Y según el San Mateo, el momento en
el que Jesús les enseña está el Padre Nuestro a sus discípulos, él se encuentra
dándoles algunas indicaciones respecto a la oración, sobre ella resalta la
necesidad del silencio, para el buen desarrollo de la misma:
«cuando
reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a
solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando pidan a
Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que
un bombardeo de palabras hará que se los oiga» ...
(Ver:
San Mateo 6,6-19)
A continuación, para poder
profundizar en la riqueza contenida en breve oración, vamos a fragmentarla para
explicar las como esta compuestas:
¿Cómo está dividido el Padre Nuestro?
El padre nuestro está formado por dos partes básicas.
Inicia con la introducción de la oración a modo de prologo:
·
Padre Nuestro que estas en el cielo:
esta expresión nos permite honrar a Dios como el padre
misericordioso que Jesús nos ha revelado en el evangelio, y nos unifica como
hijos en la misma actitud del Hijo Amado, que es Jesús; al mismo tiempo que nos
saca del individualismo y des tierra las conductas egoístas.
· La primera parte:
contiene tres enunciados que están dirigidos expresamente a
Dios.
1.
santificado sea tu nombre:
implica que reconocemos a Dios como
Santo, y al mismo tiempo implica la invitación a tratarlo del mismo modo, de
una manera santa.
2.
Venga a nosotros tu reino:
Esta expresión expone el
reconocimiento de del reino de Dios en nuestra vida personal. Este Reino de
Dios esta caracterizado por la justicia, la paz y la presencia del Espíritu
Santo. Este Reino no es exclusivo del cielo, sino que, con la gracia del
Espíritu Santo, es posible sentirlo en la vida terrena de modo anticipada.
3.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo:
Corresponde a la proclamación de la
voluntad de Dios sobre todos los aspectos de la vida del hombre, de tal modo
que la voluntad del padre común, sea el principio que oriente todo en la tierra
del mismo modo que en el cielo, donde no existe la tristeza.
· La segunda parte: compuesta por cuatro enunciados más,
estos tratan las necesidades del hombre desde el plano espiritual y humano.
1.
Danos hoy nuestro pan de cada día:
Del mismo modo que lo expresa el salmo (104,27), Dios en su gran amor, brinda alimento a todas las creaturas, a esto se le llama providencia, en este enunciado el que ora, se involucra en la providencia, en el amor de Dios que vela por necesidades de sus creaturas, y por las de sus hijos, no se refiere únicamente a las necesidades únicamente corporales, sino que además pretende abarcar aquellas que son de tipo espiritual.
2.
Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden:
Por el pecado de adán y Eva, que
consiste en desobedecer a Dios, el hombre ha quedado marcado, y aun cuando este
se borra por el sacramento del bautismo, toda persona sigue sintiendo
los efectos de la tentación y del pecado en el que cada uno cae, como resultado
nos alejamos de la gracia de Dios y terminamos autoexcluidos del cielo.
3.
No nos dejes caer en la tentación
La tentación es la incitación al mal, el
mero hecho de sentir el deseo de hacer algo malo no es pecado.
El pecado es cuando
aceptamos la tentación y al consentirla obramos mal contra el prójimo y contra
nosotros mismos, al permitir el mal nos alejamos de Dios y perdemos el cielo,
por eso esta suplica pretende rogar a Dios mantener una actitud siempre firme
capas de rechazar todo lo malo, tal modo que la gracia de Dios crezca cada día
mas en la vida de cada uno de los cristianos.
4.
Y libranos del mal:
En esta aclamación cada cristiano
implora la protección de Dios en su vida en un modo tal que todo aquello que
sea malo, o involucre mala intención hacia nosotros mismos, sea alejado, a fin
de no ser víctimas de voluntad malvada, estos: de malas personas, del demonio,
o de cualquier cosa que nos sea perjudicial.
Actividad
1.- ¿En cuantas partes se divide el
Padre Nuestro y nómbralas?
2.- ¿Cómo nos comunicamos con Dios?
a) por medio del móvil
b) por medio de la oración
c) por medio de internet
3.- ¿Qué oración nos enseñó Jesús y
porque nos las enseño?
4.- completa la oración del Padre
Nuestro y luego busca las palabras en la sopa de letras.


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